El Ugandés Zurdo

Radiohead, de nuevo

Publicado en Música by El Ugandés Zurdo en Julio 1st, 2008

Llevo tiempo queriendo colgar esto, pese a lo que odio los videos de youtube. Ya escribí alguna cosilla sobre el grupo de Oxford (Oxford, repito), lo último que se puede destacar es el reciente concierto que ofrecieron en Barcelona. Qué más hubiese querido que estar allí viendo el concierto, se de alguno que lo hizo y además volvió para contármelo (sigo esperando). De lo que pude oír del concierto, gracias a Radio3, me pareció que este grupo merece ser visto mil y una veces en directo.

En el video, si mal no recuerdo, Tom Yorke & Cia tocan temas del In Rainbows, su último disco, en un estudio en Escocia. He de reconocer que este último álbum de Radiohead no me convencía nada en un principio, pero gana mucho con varias escuchas; ahora no dejo de escucharlo casi a diario. Para justificar otra vez el usar un video de youtube os diré que me sorprendió mucho verles tocar canciones tan aparentemente electronicas. Son 50 minutos de video (al que lo vea entero le doy un premio), así que paciencia con el tiempo de carga y disfrutadlo.

Woman in green

Publicado en Uncategorized by El Ugandés Zurdo en Mayo 14th, 2008

Recuerda el día en que entraste al cuarto de los espejos, sólo recuerda aquel día. Cuántas praderas viste perderse en el horizonte, y cuántos soles ocultarse a tu mirada. Recuerda el día y la noche, la noche en que no se veía nada. Sombras, por todos lados sombras, de hombres de traje de colores y de mujeres de traje de hombres. La agonía de las luces en mitad de la noche, la noche en mitad de los reflejos del día.

Recuerda como estuviste justo aquí, donde el reflejo te hacía cuatro veces tú. En este rincón donde dejaste sombra, en este “en mitad de ningún sitio” dónde un día pareciste feliz. Aquel paseo entre pequeñas flores rojas, entre pequeñas flores silvestres, manantes de aromas y melodías. Cuatro pies repetidos indefinidamente, perdidos en el infinito, caminantes irreducibles.

Y justo aquel día maldito, por último recuerda ese maldito día, en que se inventó la máquina de vapor. La inopia vaporosa confundida con sus pies, con sus manos y con su alma. Ojos de hollín con su solo recuerdo en ningún lugar olvidado. Falso bulto que no respira, el reflejo engaña a la vista. Queda el reflejo, y dices que el recuerdo es bueno, y digo que el recuerdo es la muerte, y recuerdo, recuerdo, recuerdo a la mujer de verde, la sigo recordando.

Dedicatoria a la Melancolía

Tú que en el parque mustio, frente a los soles rojos
que empurpuran de luz tu alivio desconsuelo,
hastiada y delirante, pierdes tus grandes ojos
tras las bandadas que se alejan por el cielo…

O que, pálida y dulce, con un libro en la mano,
caminas lentamente por la seca avenida,
y buscas en la rosa postrera del verano
el sentido profundo y eterno de la vida…

¡Divina mujer triste! Al lado de la fuente,
soñando con tus brazos, mi corazón te espera…
¡No seas la ilusión que vuela de la frente,
sino la realidad constante y verdadera!

Juan Ramón Jiménez, Melancolía

Todas las cosas perecen y unas pocas nacen

Publicado en Uncategorized by El Ugandés Zurdo en Mayo 4th, 2008

Me juré a mi mismo acabar con esto, pero la verdad es que me arrepentí varias veces hasta flaquear mi voluntad como ahora. Se me han ocurrido algunas cosillas y la vida ha seguido pasando como de costumbre. Si estaba harto de la normalidad y la monotonía, ahora puedo volver a la calma de una visión fría y lejana. Y ahora que todo el mundo lo cree cerrado, vuelvo a abrirlo para quedar como lo que soy.
Aun descubriendo las causas de esta cerrada misantropía, me esfuerzo por verlo todo desde un punto de vista filantrópico. Quiero creer que el verdadero equilibrio entre ambos términos antagónicos, sea un sinónimo de estabilidad e inteligencia emocional. Y aun con esto, desde la misantropía se pueden aprender muchas cosas, cosas que acechan tras densos matorrales, que te hagan ir, poco a poco, cayendo en la cómoda y positiva concepción de la humanidad (o de todos y cada uno de los individuos, señor Unamuno).
Pasada una página viene la siguiente y esta página, en un libro normal, tiene un número más alto. Mi número favorito es un numero más, el siguiente número. Mi número favorito es el que acumula los anteriores, el que pesa la suma de todos. Puede que los cuatros sean los más agradables, pero hay que pasar página y descubrir el 5. Y cuando se acabe, se acabó.
Pues eso, en la página 5 ha sonado una canción que me hace recordar la pasada página 4. Es un sentimiento melancólico más reparador que entristecedor. La canción se llama The Concept del disco Banwagonesque de Teenage Fanclub. Al parecer la banda se formó en el 89 y el disco salió en el 91, así que esto no es nuevo. De todas maneras, pasa mí es nuevo. Espero que lo disfrutéis.
Como dije al principio, tenía decidido acabar con esto pero hay algo, aparte de las más que generosos apoyos y amenazas, que me impide hacerlo. Seguramente responda a una egoísta necesidad interna. Porque todas las cosas perecen y unas pocas nacen, habrá que atar un cabo a las que se obstinan por nacer y tirar de las maromas de lo que puede renacer.

C’est fini

Publicado en Literatura, Música, Uncategorized by El Ugandés Zurdo en Abril 21st, 2008

Huyes con el viento para refugiarte en tu más tierno interior, custodiado por una pared remachada de clavos al rojo vivo. Un rojo tan llamativo como el de las flores que adornan tu pelo, aquellas que se enredaban en el mío entre marañas de incomprensible conformidad. Entran en juego universos enteros, planetarios adolescentes de juegos virtuosos, y las estrellas, ¡oh! las estrellas, son simples testigos de lo que ronda y es rondado, de lo que es puro y lo que es pecado. Y así me muevo y permanezco sentado, alegre y a la vez jodidamente resignado. Alegre por tener la certeza de que resignarme es lo mejor que puedo hacer, y resignado porque es lo único que en este mundo me deja tranquilo, la resignación. No hay que pensar, no hay que interactuar, no hay que sentir; nada de eso, solamente hay que estar cansado, permanecer inerte.


FUGA

Al ver por dónde huyes
dichoso cambiaría
las sendas interiores de tu alma
por las de alegres campos.

Que si tu fuga fuera
sobre verdes caminos
y sobre las espumas,
y te vieran mis ojos,
seguirte yo sabría.

No hacia dentro de ti,
donde te internas,
que al querer perseguirte
me doy contra los muros de tu cuerpo.

No hacia dentro de ti,
porque no estemos:
tú, pálida, escondida,
yo como ante una puerta
ante tu pecho frío.

Manuel Altolaguirre

Y ahora, dentro de este sentimiento mal expresado (muy mal expresado), mando esto a donde mejor pueda estar. Quise terminar haciendo lo que me he acostumbrado a hacer en las últimas entradas: un trozo de poesía, un poco de música y alguna imagen. Ahí tenéis un poeta del que me he propuesto aprender, Manuel Altolaguirre, me gustaría recomendároslo pero he leido muy poco de momento (feliz en mi ignorancia porque me queda mucho por aprender). Sin embargo, que haya leído tan poco y me haya gustado tanto es un hecho revelador. La canción me lleva tiempo rondando la cabeza, y lo cierto es que me parece una buena canción y un potente desahogo. La canta Ryan Adams y el nombre, el nombre supongo que le saquéis por el estribillo, es bastante explícito. En cuanto a la imagen, ¿para qué comentar la imagen?

C’est fini

Reminiscencias del arte macroesquemático ibérico

Publicado en Uncategorized by El Ugandés Zurdo en Abril 11th, 2008

Los historiógrafos se han afanado en la interpretación de la simbología y significación

del arte prehistórico o los diferentes tipos y estilos de arte prehistórico. Se han tenido que oir muchas estupideces, muchos errores que la propia historia, entendida como el paso del tiempo y de las consecuentes investigaciones, se ha encargado de corregir. Aun así, hay muchas de estas interpretaciones que, debido a lo complicado de la tarea, no pueden ser descartadas del todo.

Lo que no consigo entender es qué clase de observaciones se pueden sacar sobre las sociedades e individuos a partir de estas representaciones artísticas. Heme a mí, por aquel entonces con pelo, con más pelo, atendiendo en la clase de Prehistoria con el excelentísimo Doctor X(prefiero no dar el nombre) cuando veo una relación cuanto menos inquietante.

Es realmente curioso que con 7.000 años de diferencia la gente siga haciendo las mismas puñeteras cosas. Sólo me queda la duda, no menos inquietante, de si es una casualidad o es que el señor Basquiat (autor de la pintura de arriba) era conocedor del arte macroesquemático(abajo) o, si acaso, del arte levantino. Y aunque Basquiat fuese un seguidor del arte prehistórico, no entiendo por qué carajos tuvo éxito; resulta que un señor lo hizo siete mil años antes y seguro que en unas condiciones más duras; los autores de este estilo macroesquemático tuvieron que estar amarrados a paredes rocosas dibujando estas figuras que, en algunos casos, llegan a medir hasta 4 metros.

He de reconocer, y no por ello caer en una contradicción, que me gustan bastantes de los cuadros de Basquiat que he podido ver, e incluso colgué ya uno. No todo van a ser palos. Sólo quería dejar constancia de que “esto no es nuevo…”