El Ugandés Zurdo

El Blog del Ugandés Zurdo

¿Qué vas a hacer?

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Hay que joderse. Esta podría ser la mejor conclusión de lo que llevo de vida, y eso que no lo he pasado nada mal. Sin embargo, he podido ver a la cebra dándole la mano al león que come sus vísceras, y cómo este le guiñaba el ojo al elefante. No hay secretos en la punta de los dedos, simplemente hay que joderse. Que te comen y quieres seguir viviendo, siempre estás a tiempo para creer en la bendita reencarnación. Más puñetero sería el socorrido destino si lo que quisieses fuese ser comido y, malditos empeños de la naturaleza, no hubiese león que te hincase el diente.

Claro está que si nos intentan robar la cartera en un callejón de mala muerte, puedes resistirte a puñetazo limpio. La lucha está servida, bravo si eres el vencedor, pero ajos come el que se lleva un navajazo en todo el costal. Y en el hospital no te queda otra que joderte. Te han robado, te han apuñalado y encima estás tirado en una cama maldiciendo la sombra del que te hizo todo eso.Y ¿qué?. La venganza, podría decir un achispado lector. Claro, venganza. Yo también me quedo agusto con ella…vas en su busca, le sueltas tan tremendo navajazo que le sale el bazo por el hombro y, de regalo, le sueltas otras 15 puñaladas.

El pobre hombre, que también tiene que joderse, agoniza y se queda en el sitio trozo por aquí, trozo por allá. Y tú, como suele pasar con la gente poco acostumbrada a derramar sangre, te topas con un policía a la vuelta de la esquina y quince vecinas viejas, de las que corren cuidadosamente la cortina, se presentan como testigos en una de las acciones más intensas de su vida, quizás sólo comparable al orgasmo que les produce revisar las esquelas del periódico.

“Un hombre propina 16 puñaladas a otro individuo y es detenido por la policía, aun con su ropa impregnada en sangre, cuando se dirigía a asesinar a la mujer embarazada de su primera víctima” Hay que joderse,  si ni conocías a su mujer y menos a su hijo no-nato. La presunción de inocencia, sabiendo que tu navaja albaceteña de las vacaciones del 97 cortó el perfil de aquel canalla, te puede llegar a dar igual; la presunción de otro delito (y qué delito), sin embargo, es algo que molesta hasta al más pérfido pederasta. Pero ¿qué va a hacer?. La defensa es un poco absurda: “cómo pueden ustedes pensar que pudiese matar a esa mujer con su hijo, no soy un asesino…bueno, no de mujeres embarazadas” Suena ridículo, así que habrá que joderse.

La señora del tercero testifica que el asesinado salió en defensa de una pobre niña a la que intentabas violar y tu, henchido de una furia homicida, le propinaste 70 puñaladas, algunas de ellas mientras pedía clemencia, agonizando. El caso cobra importancia: “¿Estamos seguros en las calles?“; “El ministro del interior asegura haber reforzado el número de efectivos de la policía“; “Y ahora, ¿podemos dejar a nuestras niñas ir al parque sabiendo que hay gente así?

Roberto, el hombre brutalmente asesinado el pasado martes, deja una viuda y un hijo que no lo conocerá -braman los periódicos- Paquita, vecina de la pareja, “era muy buena gente, siempre me ayudaba a subir la compra, y nunca discutía con su mujer” Hay que joderse, has matado a un santo. No te habrás equivocado de persona, ¿no?

El acusado contaba con varias multas de tráfico y le quedaban solamente dos puntos del carnet de conducir, producto de su agresivo temperamento -pero si eran todas de aparcamiento- Paco, vecino del presunto asesino, “no llamaba la atención, parecía siempre muy tranquilo, aunque ahora que lo dice si que le veía tornar los ojos de manera sospechosa algunas veces” Hay que joderse, acababas de mudarte y ese tornar los ojos era resultado de una creciente miopía mal llevada.

Un par de paseos delante de las cámaras esposado y con la cara tapada, y hale chaval, a prisión. Probablemente tu mujer rehaga su vida, no conocía esta faceta de su marido. ¿Qué vas a hacer?

Escrito por El Ugandés Zurdo

Agosto 13, 2009 a 11:28 am

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Os juro que a veces con 20 gramos es suficiente.IMG_3585-2

Escrito por El Ugandés Zurdo

Julio 22, 2009 a 11:09 am

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Manhattan Transfer

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“Bud, parado en la esquina de Broadway y Franklyn Street, comía cacahuetes que sacaba de un cartucho de papel. Era mediodía y no le quedaba nada de dinero. El tren elevado retumbó sobre su cabeza. Motas de polvo danzaban ante sus ojos en el sol rayado por las traviesas. Preguntándose hacia dónde tirar, deletreaba por tercera vez los nombres de las calles. Un coche negro, reluciente, tirado por dos caballos negros, de ancas lustrosas, dobló la esquina frente a él. Las ruedas rojas, brillantes, al frenar bruscamente, rechinaron contra los guijarros. En el pescante, a l lado del cochero, iba un baúl de cuero amarillo. En la berlina, un hombre de sombrero de hongo hablaba en voz alta a una mujer que llevaba una boa de plumas grises y un sombrero con plumas de avestruz grises también. El hombre se apuntó a la boca con un revólver. Los caballos se encabritaron y se precipitaron en medio del gentío que se formaba. Los policías se abrían paso a codazos. Sacaron al hombre a la acera vomitando sangre, con la cabeza colgando sobre su chaleco a cuadros. La mujer, de pie a su lado, retorcía el boa, y las plumas de su sombrero se bamboleaban en el sol rayado por las traviesas del tren elevado.

-Su mujer se lo llevaba a Europa…El Deutschland sale a las doce. Yo le había dicho adiós para siempre…Salía en el Deutschland a las doce…Él me había dicho adiós para siempre.

-¡Vamos, largo de ahí!

Un guardia le dio a Bud un codazo en el estómago. Las rodillas le temblaban. Salió del grupo y se marchó tembloroso. Maquinalmente peló un cacahuete y se lo llevó a la boca. Mejor será guardar el resto para la noche. Retorció la boca de la bolsa y se la metió en el bolsillo.

Fragmento de Manhattan Tansfer, de John Dos Passos

Escrito por El Ugandés Zurdo

Junio 4, 2009 a 3:05 pm

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Cosas por las que perder la Fe (II)

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Un toque quedo en la puerta

2006

Esta noche, tú y yo lo sabemos, esta misma noche descansarás tus cien años. Abandonas el altar de  sueños, construido a base de plumas caídas de las agujereadas alas de la ilusión. Recogiste cuantos melancólicos trocitos pudiste reunir en un saco y ahora tienes que abandonarlo y vaciarlo. Tu nuevo lecho está ahora preparado, desde siempre está preparado, esperando, esperándote a ti. Una vez, cuando tuviste elección, escogiste un camino pedregoso y cardado, rendiste culto y cuentas, te lamentaste y fuiste lamentada, un millón de pasos te separaron del sol y tan sólo uno del cielo. Alumbraste vida y la enseñaste a vivir. Por esto, por aquello y por lo de más allá, ya sabes lo que te mereces. Ya tienes lo que deseas, ya no quieres más de lo que tienes.

Camino

Escrito por El Ugandés Zurdo

Mayo 31, 2009 a 9:36 pm

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In my craft or sullen art

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dylan-thomas

In my craft or sullen art
Exercised in the still night
When only the moon rages
And the lovers lie abed
With all their griefs in their arms,
I labour by singing light
Not for ambition or bread
Or the strut and trade of charms
On the ivory stages
But for the common wages
Of their most secret heart.

Not for the proud man apart
From the raging moon I write
On these spindrift pages
Not for the towering dead
With their nightingales and psalms
But for the lovers, their arms
Round the griefs of the ages,
Who pay no praise or wages
Nor heed my craft or art.

Dylan Thomas

Escrito por El Ugandés Zurdo

Abril 30, 2009 a 10:52 pm

Escrito en Literatura