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Sentado en mi escritorio preferido, el único y mejor que tengo, yazco tendido a las pleitesías de la ramera época de la información. Que si los preservativos sidosos del Papa; que si billetes de quinientos volando por el Senado; que si gripe porcina desencadenada por un niño mejicano (salió una jotapegé en el telediario); que si “Sarko” presumiendo de mujer; que si un camionero rumano conduce bailando; que si la última película española de jóvenes desbocados; que si el barsa patatín; que si el madrid patatán…todo siempre la misma mierda, y toda esa mierda que me trago y me interesa lo más mínimo. Rizando el rizo, hasta nos venden publicidad como información: “…quinientos muertos tras el último atentado en Yoquesestán. Devolvemos la conexión… Gracias. Pues más de quinientos, eso sí, espectadores esperamos que tenga la nueva serie que estrenamos esta noche…” Aproximadamente ese es el momento en que los familiares cercanos, a los lejanos no les da tiempo a llegar, se abalanzan sobre mí en un intento desesperado (desesperado porque tarde o temprano lo conseguiré) de mantener la integridad del aparato de TV.Dejando aparte las crueles y, a la vez, injustificadas maneras de muchas televisiones, la situación no es que mejore mucho por este medio (sin ir más lejos…). Para algo de lo poco que me llama la atención como para leer más que el titular, la mayoría de los cuales suele ser engañosos por lo que me dicen (no me paro a comprobarlo porque lo mismo me da), resulta estar redactado por un simio. Y no es una comparación gratuita, que nunca se tome por insulto, ya que ejemplos de un nivel similar de expresión se han encontrado científicos en el reino animal más próximo al hombre genéticamente hablando. Casos como “…el suceso comentado sucedió…” son de lo más light en redacciones de periódicos a los cuales, y lo comprendo perfectamente, ni les viene ni les va. La cosa es que los jodios tienen gracia.
Tanta gracia que la crítica es lo más entretenido de la noticia. Hace no mucho, o hace poco (como quieran), me crucé con un colega de instituto (si, las puertas están abiertas para todos) que me recordó una costumbre que el olvido guardaba celosamente. Por aquel entonces, recuerdo esos dos años con lagrimas en los ojos y frío en los pies, teníamos una profesora de Lengua (que no lenguaje) a la que martirizábamos cada día laborable, y los no laborables los invertiría en tratar de olvidarnos, imagino. Mi compañero de colegueo, un chaval de Éibar con una ligera perturbación mental yo creo (un saludo), le llegó a poner cerca de 500 motes a la pobre señora que, rolliza y sonrosada (sana que se diría en otra época), no daba a basto para mandarle callar. La única ventaja con la que contaba es que estaba medio sorda, así que al menos no se enteraría ni de media; defecto que, por cierto, me garantizaba responder correctamente a todas las preguntas orales con un solo farfulleo: “A ver, tú, dime qué función tiene esta palabra en la oración” a lo que respondía “iugfias” y, ante el asombro y aplauso de los compañeros, me felicitaba el acierto. Al grano. Según me decía este compañero (entre respiro y respiro de una risa melancólica), porque yo no recuerdo nada de nada, me pasaba las horas de lengua con un periódico gratuito, Qué! no mencionaré, subrayando cada errata en la redacción y, lo que es más grave y sonrojante, faltas de ortografía. Al segundo que me lo recordó me vino a la cabeza la imagen de algún que otro periódico, que no recuerdo de dónde sacaba, goteando tinta amarilla fosforita.
Creo, y estoy casi seguro de que no me equivoco, que nunca me han interesado tanto las noticias como la forma en que son embutidas y endosadas. Al final puede que te enteres de que Ratzinger no tiene zorra idea de lo que es un preservativo, pero yo, sinceramente, me quedo con que “Ratzinger, el Papá, asegura que el lates da VHI…”
Me he reído a más no poder. Pero este no es el post del que me hablabas el otro día, no? Puestos a ser puntillosos, lo seré con tu artículo: el mono no es el amnimal genéticamente más parecido al hombre.
Fernando Ganzo
Abril 30, 2009 a 12:31 am
Querido tiñalpa:
Genial, sublime, sensacional. En este momento mis abogados se dirigen a los tribunales para exprimirte como un limón por plagio.
Y ahora, queremos ver Zooey, Zooey, ZOOEY!!!
Reverte
Abril 30, 2009 a 10:21 am
La genética es una tontería, aquí lo que cuenta es la proximidad evolutiva; el que escribió eso no tenía cochina idea de lo que decía.
Por desgracia estás en lo cierto, esto no es lo que pretendía…una cosa llevo a la otra señor juez…La cosa es que estoy a la espera de que Goear “actualice las máquinas” (potente expresión que me cautivó desde un principio) y no puedo poner sonido hasta que acaben con la maquinaria.
Al segundo: eso de “exprimir como un limón” también tiene dueño. Quién no quiere a Zooey…
Cuidado con los enanos con pistola y los gigantes con margaritas!!!
El Ugandés Zurdo
Abril 30, 2009 a 11:23 am
Sí, pero tú no hablabas de proximidad evolutiva en tu texto, sino genética. POr lo demás, me gusta que el título sea un marcador de tenis.
ps: ¿Eres gay?
Fernando Ganzo
Abril 30, 2009 a 12:17 pm
Zooey es una mujer muchacho, creo que lo sabes perfectamente…
El Ugandés Zurdo
Abril 30, 2009 a 1:08 pm
¿Y los enanos y pistolas de margaritas también son mujeres?
Fernando Ganzo
Abril 30, 2009 a 3:36 pm
Las pistolas de margaritas te las acabas de inventar, y los enanos con pistola y los gigantes con margaritas me dan miedo
El Ugandés Zurdo
Abril 30, 2009 a 6:04 pm
No te enteras, todas esas noticias encierran una moraleja, cuando la encuentres vienes y me lo cuentas.
Name (requerido)
Mayo 1, 2009 a 12:39 pm